lunes, 3 de febrero de 2014

10 PASOS PARA QUE UN DIA GRIS SEA DORADO


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Y  otra vez la burra al trigo.
Siempre enfrascado en las mismas cosas. A veces casi obsesionado. Creo que es el momento de cambiar algunas cosillas. Quizás el color del día solo se vea dependiendo de las “gafas” con las que miremos. Si vemos todo gris es porque, en el fondo somos nosotros lo que lo hacemos gris.

Pues aquí van los 10 pasos para hacer que un día gris sea dorado:
1.      Planifica tu día antes de levantarte. Si te apetece medita un poco. Dedica unos minutos para visualizar tu día y organizar todo lo que tienes que hacer. Esto aclara la mente y ayuda a planificarte.
2.      Reconoce tus emociones y tus defectos. Tus fortalezas y tus debilidades. Lo tenemos claro, no soy perfecto, pero eso no es tan malo. Hay mucha gente que hizo de sus debilidades una virtud y valor diferencial. En mi blog de la semana pasada lo contaba. Tampoco voy a ser reiterativo.
3.      Maneja adecuadamente tus emocionales y los impulsos que te puedas resultar perjudiciales. No tomes decisiones importante por la noche. Está demostrado. La luz natural ayuda a aclarar ideas y conceptos. Actuar impulsivamente con los demás a veces suele traer problemas.
4.      Ser honesto e integro contigo mismo. Puedes engañar a los demás, pero no te puedes engañar a ti mismo. Y si lo haces, ves a un psiquiatra. Algo no va bien.
5.      Comprometido con tus objetivos. Si no los defiendo yo ¿quién lo va a hacer?
6.      Empatiza con los demás. Captar y respetar los sentimientos  y puntos de vista de los demás. Entender que existen otros puntos de vista diferentes al nuestro. ¿Cuantos problemas nos ahorraríamos si nos pusiéramos en la piel del otro antes de tomar decisiones que les afecten?.
7.      Mantén el contacto con las personas que te interesan. Comunícate. Los amigos son importantes por si mismos. Nos dan otro punto de vista, nos permite interactuar y en muchas ocasiones nos escuchan y nos aconsejan. Alimentar tus relaciones. No vivas en tu mundo. Hay más cosas ahí afuera. Encerrarte en ti mismo y en casa es simplemente dejar la vida pasar.
8.      Vive cada día como si fuera el último del resto de tu vida. Aprovecha cada momento y disfúuuuutalo.
9.      Haz siempre un plan B por si falla el A. Y un C y un D… Esto evitará frustraciones incesarías. Al principio puede resultar extraño pero después de un tiempo se convierte en un deporte creativo.
10.   Se optimista. Después de la noche siempre viene el día. Siempre pasa. No siempre ocurre como nos gustaría pero todo pasa y la vida no deja de darnos sorpresas. ¿te las vas a perder?


Genial. Por fin es lunes. Hoy es mi santo. Santo Pancor (jajaja)

OP

lunes, 27 de enero de 2014

¿HASTA DÓNDE QUIERES LLEGAR?


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.


Es una pregunta que me haga a veces. Sobre todo cuando ano algo perdido. Ante situaciones excepcionales o importantes que afectan a mi vida diaria hay que replantearse nuevos escenarios. ¿Por qué de ese miedo atávico a cambiar?. El ser humano demuestra constantemente que no tiene límites entonces ¿por qué me cuesta a mi alcanzar cosas sencillas?

Miles de ejemplos nos demuestran que nuestros límites son solo eso. Nuestro límites. Algunos ejemplos reales pueden ilustrar lo que es para muchos el motor de marcha dentro de tu propia vida. La motivación o gasolina que hace que el cuerpo y sobre todo la mente, no se pare.

He conocido personas que no se atreven a nadar y sin embargo gente como el australiano Nick Vujicic, que nació sin brazos ni piernas, no solo ha conseguido nadar, sino llegar una vida normal. El camino no fue fácil y le costó varias depresiones pero su tesón le hizo conseguirlo.
O Felix Baungarther que ha conseguido romper la barrera del sonido en caída libre. Algo impensable.

Gente normal que convierte sus vidas en excepcionales. Como Hoyt team. Un padre que consigue hacer triatlón con su hijo minusválido a cuestas. Un triatlón es esa durísima prueba deportiva de resistencia física y mental que muchos apenas sabemos escribir y aúna natación, ciclismo y carrera.

Aunque he de reconocer que mi favorito es Albert Llovera al cual he tenido el honor de conocer en persona. Este andorrano que después de ser olímpico y quedarse tretrapléjico en un accidente de ski con 18 años, decidió entre otras, que su vida no se paraba ahí, pese a estar condenado en una silla de ruedas. Tubo una hija. Ha sido la primera persona minusválida en participar en rallies y este año ha participado en el Paris-Dakar. Ole!! Me quito el sombrero.

Después de todo esto creo que es necesario sentarse a solas con uno mismo y ver hasta donde soy capaz de llegar y cuanto tiempo necesito. Que retos me mueven y me motivan y cómo hacer para conseguirlos.  Y entender porqué creo que seré o no capaz de conseguirlo. Hay un refrán español que dice: “si quieres, puedes” pero… entonce ¿por qué me freno tanto? Quizás dedicarme una hora a mi mismo para reflexionar me vendría muuuuuuy bien.

¿Hasta dónde soy capaz de llegar?
¿Qué me impide conseguirlo?
¿Cuánto tiempo necesito?

Genial. Por fin es lunes. Hasta donde yo quiera llegar.

OP


lunes, 20 de enero de 2014

LA RISA DEL CALVO


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.


Hace algún tiempo, cuando trabajaba de cara al público, una compañera me dijo: “jo!! No se que pasa pero siempre me tocan los más bordes”. La verdad es que era cierto. No había día que no tuviera una trifurca con un cliente. Día tras día. Sorprendido e intrigado decidí observarla. No voy a decir su nombre, no por mantenerla en el anonimato, que me la trae al pairo, es que no me acuerdo como se llamaba.
Bueno pues la sujeta en cuestión era una borde de las que hacen afición. Lo más parecido a una sonrisa que se veía en su cara era cuando le entraba algún retortijón y hacia gestitos con su boca. Que borde!! pero borde, borde. En estas circunstancias malamente vas a hacer tu amigos “bonita”.

Sin embargo, otro compañero que prefiero mantener en el anonimato su nombre (jajaja, ni p… idea como se llamaba) que era calvo, no por ello quiero decir que sea una característica que aúne simpatía, para nada, conozco algún caso que habría de expulsarlo del país por “simpático”, bueno, en concreto este compañero de trabajo era un tío afable, simpático, y muy, muy buna persona. De los que siempre te echan una mano. Pues bien, el susodicho tenia cola cuando por el resto de las cajas no había gente (trabajábamos como cajeros en un hipermercado… jo!! pues no ha llovido). Él fue quien me dijo que siempre recibía a los cliente con una sonrisa y que eso no fallaba.

Intrigado por su teoría decidí ponerla en práctica personalmente. Pronto empecé a entender que la teoría de: la risa del calvo, funcionaba.

Poco tiempo descubrí que esto no es baladí. Viene refrendado por nuestras famosas neuronas espejo. Esto es, que el ser humano interactúa en función de lo que procesa. Si tienes alguien muy serio y “borde” enfrente tu respuesta subconsciente de igualación (somos así, no le des más vueltas) es igual al oponente por encima con el objetivo de derribarle. Por el contrario si lo que recibimos es una sonrisa pues nos da por sonreír.
¿qué no lo te lo crees?
Pues el moviendo, andando. Mírate este vídeo de “calvos” y saca tus propias conclusiones.

Genial. Por fin es lunes. Sonrisita en la boca.

OP


lunes, 13 de enero de 2014

HERMANOS


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Tantas cosas que he aprendido de ti que a veces me cuesta entenderte. Siempre juntos y ahora tan distante. Yo sigo ahí y sigo creyendo en ti. No hay muchas cosas en este mundo que no haría si tu me lo pidieses.
A veces tengo la sensación que el cielo te pesa y te aplasta, que no puedes con tanto peso, pero aquí están mis brazos para ayudarte a sujetarlo. A veces pienso que todo está oscuro para ti pero aquí estoy con una luz. Pienso que hay un mar de distancia entre los dos pero aquí estoy con mi pequeña barca.  Siento que todo se hace cuesta arriba pero aquí estoy empujando. Tanto que hemos hablado y ahora te siento mudo.

Sé que a veces el desasosiego te invade pero me puedes llamar para darte mi calma. Se que piensas que la vida no está de tu lado. Es un peso pesado en tu mente. Siénteme a tu lado, sin preguntas. Nuestros corazones laten en la misma dirección. Y sé que vamos por el camino correcto. ¿De dónde venimos y hacia donde vamos?. ¿Y a quien le importa? Somos dos agujas en el mismo reloj.
Te extraño. Siento que te alejas cada vez más y quiero que vuelvas. No hay nadie más alrededor. No te malgastes en la gravedad de las cosas. Solo se camina mal. Lo sé porque yo también estuve perdido.

Somos hermanos y quiero que me abraces. Esto es sólo entre nosotros. Y si todo cae, allí estaré para levantarnos. Nada importa más. Nada te pido. Juntos los caminos se abren y las distancias se acortan. Juntos somos más fuertes para hacer frente a lo que se ponga por delante por muy duro, por muy perdido, por muy irritable que te sientas.

Yo no me voy a rendir. No voy a renunciar. No me doy por vencido. Somos de la misma vida. Somos hermanos y siempre los seremos. Puedes estar seguro que juntos lo lograremos. Aquí está mi mano. Juntos somos más fuertes.
Incondicionalmente hermanos.


Genial. Por fin es lunes. Hermanado.

OP


lunes, 6 de enero de 2014

EL MEJOR REGALO


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Cuando Luis se levantó aquella mañana fría y lluviosa de enero jamás pensó que aquel regalo le cambiaría la vida. La muerte de una persona.

Una vez más el trabajo se convertía en estresante. Había llegado a un punto sin retorno en el que las mañanas se juntaban con las tardes, y las tardes con las noches todo ello en un frenesí incontrolable. Apenas tiempo para mal comer y mucho menos para tener vida personal. No en vano su esfuerzo le había llevado muy alto con tan solo 26 años.
Joven, con energía, lleno de vitalidad y miles de sueños por cumplir.
Pero un buen día se levantó con dolor en la pierna. El día anterior había tenido una sesión extra de entrenamiento en el gimnasio. Nada por lo que preocuparse ¿o sí?
Pasaba el tiempo y el dolor lejos de remitir se iba intensificando hasta el punto que hizo que Luis acudiera a un reputado especialista en traumatología. Pero, después de muchas pruebas, todo parecía estar en orden.
Las pruebas cesaron pero la salud de Luis empeoraba. Su cansancio se fue volviendo extremo hasta el punto de no poder ir ni a trabajar. Baja por estrés le diagnosticaron. Pero aquello no era estrés.
Meses después Luis fue perdiendo peso y su color de piel se fue tornando en amarillo. Levantarse de la cama le suponía un esfuerzo inhumano. Su corazón estaba fallando.
Con tan solo 30 años de edad y el corazón se paraba.

Su vida cambió por completo. Rápidamente empezó a sentir que sus prioridades se daban la vuelta. Lo importante dejó de serlo y todo aquello que dejaba de lado y apartado empezó a tomar protagonismo.
Cada día hacía por salir a pasear. Cada día repasaba su agenda de contactos metódicamente para por lo menos llamar una vez en semana para hablar con sus amigos. Desayunaba tranquilamente siempre pegado a la ventana observando el mundo que apenas había conocido.
Le hubiera encantado empezar a viajar pero su estado se lo impedía. Había tantas cosas por hacer y apenas quedaba tiempo. Le hubiera gustado tener la sensación de bañarse y flotar en el Mar Muerto, o despertarse en un crucero para ver amanecer en el mar. Sentir el olor de la primavera en la plaza de los naranjos de Sevilla. Escuchar un concierto de ópera en Rusia. Deleitarse con el buqué de un buen Rioja en su propia bodega… o cosas más sencillas como un paseo de la mano con su pareja por la Puerta del Sol. Cubrirse bajo el mismo paraguas en un día de lluvia. Tomar un chocolate en un día de invierno o pasear por el parque del Retiro en otoño. Visitar el museo del Prado…

Cada día hablaba con su familia, para que se sintieran bien al oír su voz, porque quien sabe el tiempo que le quedaba. Empezó a vivir intensamente cada día como si fuera el último de su vida.
Los meses pasaron y aquello empezó a convertirse en su nueva rutina. Trabajaba desde casa e hizo nuevos amigos a través de Internet.
Su vida se apagaba lentamente como una vela que se queda sin cera. Pero su optimismo e ilusión crecía porque al fin estaba haciendo lo que realmente debía. Vivir, y sobre todo, disfrutar de su la vida.

La mañana del 6 de enero fue especialmente dura. Luis, apenas sin fuerza, estaba en la cama. Había comprado todos sus regalos en Internet y los había mandado directamente porque apenas podía caminar 100 metros sin agotarse. Ya apenas tenía energía. Miraba por la ventana como amanecía. Le gustaba “ganar al día” (frase que siempre decía cuando se levantaba antes de que amaneciera).
El teléfono sonó y rompió la magia de aquel momento. Al otro lado una cálida y familiar voz de mujer le dijo que fuera de inmediato al hospital. Cuando llegó sus ojos se llenaron de lágrimas. Había un trasplante compatible para él. Era de una mujer joven que había sufrido un accidente de tráfico y sus generosos padres había decidido hacer un gran regalo aquel día de Reyes, donar sus órganos.
Fue una intervención rápida con un trasplante heterotópico, es decir, que dejaron su corazón junto al de aquella chica donante. Para Luís esto era lo más “un doble corazón”. “juntar nuestros corazones” . Y en realidad, un poco más de tiempo para disfrutar, sentir, oler, tocar...
El mejor regalo. Llevar el corazón de “su amada” como él empezó a llamarla, dentro de mi. Nunca pudo conocer, ni a ella ni a la familia de la donante pero algo tenía claro: siempre les llevará dentro.
No le habían donado un corazón, le habían regalado la vida. Y por eso estaría siempre agradecido, por vivir.

Genial. Por fin es lunes. Lunes de regalos.

OP


lunes, 30 de diciembre de 2013

¿VITRINA O ARMARIO?


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Es fácil tener una actitud positiva ante la vida y estar en paz con uno mismo. ¿Cómo? Buenos hábitos y hacer las cosas de forma diferente…

Nada de rencores. Perdonar y olvidar, empezando por nosotros mismo. El famoso RAP. (respetarnos, aceptarnos y perdonarnos). El rencor tiene innumerables efectos negativos como depresión, ansiedad o estrés.
Tratar a todo el mundo con respeto. Ser amable te hace estar más feliz. Está demostrado que cuando hacemos algo positivo generamos serotonina, que es una hormona que alivia la tensión y levanta el ánimo. Además de crear más y mejores vínculos con la gente.
Convertir los problema en retos. Los problemas se ven como inconvenientes, una situación inestable, mientras que por el contrario un reto se ve como algo positivo, como una oportunidad de mejora.
Dar las gracias por lo que tienes. Hay un dicho popular que dice que: “las personas más felices nos tienen lo mejor de todo, pero saben sacar lo mejor de todo lo que tienen”.
Soñar a lo grande. Estadísticamente las personas que sueñan a lo grande tienen mayor probabilidad de triunfar porque su enfoque mental cambia radicalmente y los problemas se convierten en insignificantes cuando se trasladan a una escala superior.
Hablar bien de los demás. Los chismes son reflejo de culpabilidad y resentimiento. Decir cosas agradables sobre los demás, agiliza el cerebro y estimula el pensamiento positivo.
No pongas excusas ni culpes a los demás. Asume tus errores para de esta forma mejorar. Benjamin Franklin dijo: “Es que es bueno para hacer excusas rara vez es bueno para otra cosa”.
Hoy es hoy. Mañana será otro día. Disfruta de cada momento.
Despierta cada día a la misma hora. Estabiliza el ritmo cardiaco, aumenta la productividad, te centra y mejora tu estado de calma.
Evita la comparaciones. No todo el mundo es bueno en todo y no todo el mundo trabaja al mismo ritmo. Pensar que eres mejor que los demás es insano e irreal. Si piensas que alguien es mejor que tu te sentirás mal contigo mismo. Concéntrate en propio progreso. No importa lo que piensen de ti.
Escucha a los demás pero no busques su aprobación. Hablar menos, escuchar más. Entender y aceptar diferentes puntos de vista ayuda a mantener en calma la mente y además se aprende un montón.
Cultiva tus relaciones sociales. Una persona solitaria es una persona triste. Dedícale tu tiempo a los demás, amigos, familia, pareja…
Comer bien. Lo que comemos afecta a la capacidad de nuestro cuerpo de producir hormonas que son las que influyen y dictan sobre nuestro estado de ánimo y energía  para hacer muchas cosas.
Hacer ejercicio. Hacer ejercicio genera endorfinas que es la “hormona de la felicidad”. Antes de tomar una decisión importante haz algo de ejercicio y verás que “milagrosamente” las perspectiva cambia.
Vivir de forma minimalista. Las pertenencias extras pesan y restan energía. Cuando en ocasiones nos vemos obligados a vivir sin una determinada cosa nos damos cuenta de que no están imprescindible como nosotros pensábamos.
Toma el control de tu propia vida. Sea cual sea, elige tu propio destino. Cada uno tiene que vivir su vida y darle sentido. Es imposible vivir la vida de otro.

Esto es en definitiva lo que hace que cada día sea el mejor día del resto de mi vida. Acepto lo que no se puede cambiar. Una vez que acepto que la vida no es justa estoy y estaré más a gusto contigo mismo. En lugar de obsesionarme con lo injusto y las cosas que me pasan, pienso en lo que puedo controlar y cambiar para mejorar mi vida...

¿Vitrina o armario? Tu decides si quieres que tu vida sea una vitrina abierta o un armario cerrado.
Genial. Por fin es lunes. Colocando y ordenando.


OP


lunes, 23 de diciembre de 2013

BETTO


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Nació a la par entre aquellos grandes y majestuosos árboles, junto al lago. Desde muy pequeño dio señales de que él, también, sería grande, muy grande. Sus padres guardaban y arropaban recelosos a su retoño como si de una gran estirpe se tratara.
Los años iban pasando y Betto, que era como le llamaba, iba creciendo. Soñaba con marchar de aquel lugar, aunque le parecía simplemente maravilloso, ansiaba con descubrir nuevos cielos.
Pasaba largas horas en la primavera mirando al horizonte mientras el sol caía, imaginando que es lo que habría tras aquella inmensa línea. Era, posiblemente, uno de los atardeceres más bellos que nadie hubiera visto jamás, pero Betto añoraba poder ver otras auroras.  La primavera era la estación que más le gustaba porque se llenaba todo de color. Las flores brotaban sin fin e inundaban todo con sus jubilosas fragancias.

Betto contemplaba en el invierno la nieve caer. Desde que empezaban las temperaturas a bajar y aparecían tímidamente los primeros copos de nieve. Poco a poco aquel enorme lago se iba congelando para dar paso a una inmensa pista blanca que se fundía con las orillas. Apenas veía atardecer pues un espeso manto blanco lo cubría todo. Pero pronto llegaría su querida primavera que alegraría todo.

Con el verano llegaban los turistas que invadían las orillas del lago. Pero a Betto no le importaba, le gustaba ver a los niños correr, saltar y darse chapuzones en aquel magnífico lugar plagado de vida y color.
Con el otoño, observaba atónito como poco a poco todo aquel maravilloso paisaje se tornaba en colores rojos y amarillos. Los árboles de hoja perenne inexorablemente se despoblaban de sus hábitos para dar paso a unos flacos troncos llenos de escuálidas ramas. Todos menos los pinos que parecían florecer dando piñas por doquier y bañando todo con una suave fragancia a savia y resina.
Sin duda, aquel era el mejor lugar del mundo para vivir, junto a sus padres y todos sus amigos que le rodeaban, pero Betto siempre fantaseaba con nuevos lugares que descubrir.

Este año el otoño se hizo corto y el invierno entró como en tropel, con mucho frío. En pocos días todo se lleno de nieve. Ya próximo a las navidades aparecieron unos extraños hombres que nunca antes había visto. Betto aunque impasible sentía ese recelo hacia lo desconocido .
Aquellos hombre se acercan en silencio, sigilosamente, como buscando algo. Y se fijaron en él.
Betto escucho un ruido ensordecedor y vio como casi instantáneamente perdía el equilibrio y caía al suelo desplomado.

Betto, que era como cariñosamente le habían puesto sus padres de nombre a aquel magnífico y verde abeto que prometía ser, quizás comos sus patriarcas, de los más altos del bosque. Betto, aunque temeroso de lo que le acontecería, estaba gozoso porque por fin podría ver nuevos lugares. Quizás sería bueno, quizás no.

Betto se fue perdiendo entre la espesura del bosque a hombros de aquellos extraños que vinieron para llevárselo. Apenas de refilón ya podía ver a sus padres que testigos del fatal desenlace lloraban amargamente. Betto sospechó que nunca jamás volvería a aquel bello lugar, pero se sentía satisfecho de haber logrado su gran sueño.
Quizás ahora vería el mar, la playa, nuevos seres, nuevos cielos, nuevos atardeceres...


Genial. Por fin es lunes. Buscando sueños que alcanzar. (Con arbolito falso de Navidad).

OP
  

lunes, 16 de diciembre de 2013

BUSINESS NO ES NEGOCIO


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Hay algunas empresas que no se enteran o no se quieren enterar. El cliente es lo primero y cuantos más clientes contentos mejor. Sin embargo me llamó poderosamente la atención como en una conocida línea aérea española se daba un trato distinguido a unos clientes que viajaban en clase Business (5 personas) y al resto del pasaje entre los que me incluyo, que a tenor de la capacidad del aeroplano serían más de 100 el trato era bastante lamentable.
Desde luego conozco la famosa ley de Pareto que dice que el 20% de tus clientes te dará el 80% de tu facturación pero en vista de las plazas de van ocupadas cuando cojo un vuelo esta regla en esta compañía intuyo que no se cumple.

Creo, entiendo, sospecho que el montante mayor de facturación proviene del grueso del pasaje, es decir de clase turista y que, dicho sea de paso, el precio de sus billetes no es especialmente barato, pero el trato recibido no se corresponde. Y con todo esto llegamos a un modelo empresarial que se cae por su propio peso. El cliente es lo primero, me imagino que para la tripulación es más sencillo y “cómodo” atender a menos personas pero el beneficio, la satisfacción y la fidelización de los clientes viene directamente derivado del trato y el servicio recibido.

Y para más curiosidad luego encuentro a esta misma tripulación leyendo revistas en la cola del avión. Vamos a ver, ya que tienen que hacer el trayecto un número de asistentes determinado por vuelos ¿no será más lógico que realicen alguna acción con el grueso del pasaje para que se sientan mejor, su experiencia sea buena y repitan?

Pues esta es la realidad de una compañía, que además de estar pasando serios problemas financieros, ni se molesta en hacer que sus clientes se sientan con ganas de repetir. ¿culpa del equipo? o ¿quizás son los gestores los responsables?. Pues sea lo que sea no hay que ser muy inteligentes para entender, y menos en tiempos de crisis, que: “Business no es negocio”.

Genial. Por fin es lunes. Mirando al cielo.(que no contando nueves)


OP