lunes, 12 de diciembre de 2016

LA IRONÍA, ES UNA MEDICINA.


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Sí lo reconozco, a veces la ira me llena del todo. Esa rabia contenida que puede estallar cual bomba de relojería si no pongo remedio antes. Especialmente cuando la situación es sinceramente injusta para mi, cuando me atacan sin razón o cuando atañe a los míos (ese circulito de gente a la que quiero). Pues bien en ese momento hay una medicina que aplica muy bien: la ironía.

La ironía es una burla fina, inteligente, muy bien disimulada. Habitualmente es una expresión que dice lo contrario de lo que se piensa.
Lo sé. Cuando tienes una cabreo de mil demonios no tienes el coco para sarcasmos ni para bromas pero es ahí donde empieza el tratamiento. Lo habitual (el ser humano es así) es confrontar con la otra persona que nos esté haciendo “daño” para, si es posible, devolvérsela más fuerte. Pero por un momento imagina que en vez de llenarte de ira y de rabia, empiezas a pensar cómo darle la vuelta y conseguir reírte en tu cerebro para sacar de dentro una idea graciosa que revierta y reviente toda la maldad que han enviado contra ti.

Por eso la ironía, es una medicina imposible de soportar para el que te ataca. Y una medicina genial para tu mente.
Sólo hay que tener algunas cosillas en cuenta:
- Busca el momento adecuado. Después de un silencio, cuando piensen que te has quedado sin palabras.
- No uses de ejemplo a nadie, como mucho a ti mismo.
- La hipérbole, es decir, exagera un poco para que quede más simpático.
- Nunca insultes, ni uses palabras mal sonantes, porque eso hace perder credibilidad.
- Usa un tono y palabras adecuados, se trata de derrotar, no de confrontar por lo que el tono debe ser suave y conciliador.

Algunos ejemplos que me encantan.

“Nunca olvido una cara, pero en tu caso haré una excepción”. Groucho Marx.
“He tenido una tarde perfecta, pero no era esta”. Groucho Marx.
“No perdimos el partido; se nos acabó el tiempo”. Vince Lombardi.
“Nunca desperdicies una oportunidad para callarte”.
“Todos hacemos el idiota alguna vez, pero algunos lo asumen como un estilo de vida”.
“Si las emociones te hicieran actuar racionalmente, no se llamarían emociones, se llamarían raciones”.
“Mi ex dice que nunca encontraré una persona como ella… efectivamente, esa es la idea”
“Si no puedes reírte de ti mismo llámeme yo si puedo”
 Genial. Por fin es lunes. Llenito de alegría.

OP


lunes, 5 de diciembre de 2016

LA ENVIDIA. ESO QUE LOS ANIMALES NO TIENEN.


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Hace tiempo que descubrí en mis propias carnes que la envidia existe. Y… la envidia sana no existe.
La envidia siempre es mala, muy mala porque tiene un componente de frustración y sufrimiento, tanto para el que la tiene como para el/la envidiado/a porque genera hostilidad, rencor y malestar. Puede ser simple o compleja, consciente o inconsciente pero lo que nunca es buena.

La causa de la envidia es la inmadurez o una baja autoestima, es un deseo insatisfecho pero que no se sabe o no se puede desarrollar. La envidia está muy vinculada con el narcisismo desde el punto de vista que aquellos que sufren de envidia (porque esto es un sufrimiento para los que lo padecen) porque ansían destacar, aparentar, ser el centro de atención en cualquier circunstancia. No es que el los demás tengan cosas que el envidioso desea. Es que las desea porque los demás las tienen. Es como un niño caprichoso. Y eso inevitablemente quebranta su propia felicidad. Es infeliz de envidia.

La envidia. Eso que los animales no tienen. Los animales no se comparan entre sí, ni ansían tener lo que sus congéneres tienen. Por eso son felices con lo que tienen. Por lo tanto intenta mejorar tu vida restando envidias sobre los demás. Aumenta tu autoestima evitando comparaciones, especialmente las desfavorables (por norma nos solemos fijar en aquellos que tienen mas que nosotros pero no vemos aquellos que tienen menos). Evita deseos que a priori sepas irrealizables, o piensa que la mayoría de las veces las cosas no son lo que parecen.
Muchas veces la envidia viene derivada de nuestra propia imaginación porque engrandecemos a personas, situaciones… que en realidad están dejos de ser como pensamos. “Los ricos también lloran”.

Y si eres tu quien genera envidias en determinados círculos por lo que haces o por lo que tienes, el antídoto es muy sencillo: practica la humildad.


Genial. Por fin es lunes. A por otra semanita.

OP



lunes, 28 de noviembre de 2016

EL HURACÁN


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Vivimos la vida como nos han enseñado desde que éramos pequeños, y según pasa el tiempo en vez de ir olvidando, vamos reforzando nuestras creencias limitantes, y es imposible salir de ahí porque es parte de nuestra impronta. La lucha interna se sucede pero ciertas ideas siempre vuelven a nuestra cabeza porque “nos programaron para ser así”.

Lo que sí es cierto es que somos únicos y es la razón por la que somos tan valiosos y aunque nuestra vida se rija por unos patrones que nos “grabaron” a fuego, lo que ocurre después es cosa nuestra. Nuestras vivencias, nuestras experiencias, situaciones… son invariablemente desiguales, aunque lo estemos viviendo acompañados la percepción de cada uno ante un mismo hecho, será siempre única y diferente.

Pero hay ciertos momentos en nuestras vidas en las que las emociones nos desbordan, nos inundan, nos sobrepasan, llegan de golpe y nos ahogan. Es como una huracán, el huracán  (Viento muy impetuoso, a modo de torbellino que gira en grandes círculos, que avanza apartándose de las zonas de calma R.A.E.) que crece arrastrando todo lo que encuentra a su paso. Un huracán de emociones es lo mismo.

Difícil de escapar por no decir imposible. Sólo hay una fórmula para que no nos arroye: anticiparse.
Es verdad que con nuestras emociones, a veces no es tan sencillo anticiparse, pero lo que si podemos controlar es hasta donde nosotros somos capaces de acercarnos, que muchas veces es hasta dentro, hasta el mismo ojo (del huracán). Ten en cuenta que un huracán no llega para arruinarte la vida porque sí, suele llegar porque una parte de ti lo llamó y lo avivó, quizás no de manera consciente, pero sí de forma inconsciente a través de esas creencias limitantes que llevamos dentro.

Salir del huracán no es de un día para otro. Es una evolución personal. Tu has hecho siempre las cosas de la misma forma, sin hacer mucho caso a las señales, permitiendo cosas, accediendo a otras, evitando, postergando… y parece que un buen día aparece de repente, sin avisar, pero no es así, viene de un proceso previo por lo que la solución lleva igualmente algo de tiempo.

Como estrategia quizás sea mejor llegar a un entendimiento, que a un enfrentamiento pero debes estar preparado para ello también. Evita que todo esto que te arrastra llene por completo tu cabeza, llena tu cabeza con otros montones de cosas para que de esta forma la crisis sea lo que cope tu mente durante todo el día.
Intenta entender como llegaste hasta esa situación y poco a poco deberás ir cambiando cosas (porque si no el resultado seguirá siendo el mismo siempre). Sí sientes que eres la víctima, pues deja de actuar de víctima y vuélvete protagonista. Toma fueraza y se valiente para salir de ahí. Muchas veces la única solución es romper con todo definitivamente.
Y si tu conclusión es que fuiste tu el causante del huracán… pues perdónate y evita los rencores. Todo depende de ti.
Genial. Por fin es lunes. Con mucho aíre.

OP


lunes, 21 de noviembre de 2016

ESPÉRAME QUE YO TE ESPERO


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Pues es verdad que el tiempo pasa inexorablemente para todos pero … tengo tiempo, o eso creo.
Muchas veces, o mejor dicho la mayoría de las veces, o la mayoría de nuestro tiempo, no somos realmente conscientes del valor que tiene. El tiempo es algo efímero y no valoramos en su justa medida cada instante que pasa. Y cada instante que pasa ya no vuelve jamás. Perdemos alegremente lo que es, posiblemente, lo que mas valor tiene porque el tiempo es efímero, pero como parece que no nos cuesta (porque en realidad perder el tiempo a muchos no nos supone un gran problema) hasta que llega un momento, un día en el que nuestro tiempo se acaba y en ese preciso instante es cuando te das cuenta de que el tiempo es lo que mas te hace falta y lo que mayor valor tiene, y … es imposible recuperar el tiempo perdido.

Aquellos que pasan mucho tiempo lejos de seres queridos, que dejan de hacer aquello que les gusta, que dejan de estar donde les gustaría o que simplemente por alguna ración inexplicable al ser humano, no hacen lo que quieren con todo su corazón… te das cuenta, o te darás (tranqui siempre pasa) de que lo que ese maravilloso tiempo jamás volverá. Perderse en vida la compañía de un ser querido, un amigo, un hijo, un padre, una madre…. es algo que jamás se recuperará.

No esperes a que se acabe el tiempo.
Vivir cada momento como si fuera el último de tu vida. Dar la importancia justa a las cosa. Vivir intensamente cada segundo con alguien que aprecias y quieres y sobre todo lo más importante … ser y estar al mismo tiempo.

Se que eres lo que mas quiero por eso espérame que yo te espero. Aunque pase el tiempo.
Genial. Por fin es lunes. Tiempo al tiempo.

OP


lunes, 14 de noviembre de 2016

LLEVABAS RAZÓN


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Sí, llevas razón, pues sí, llevas razón.
Esta vez sí. No voy a decir que estabas equivocada. Siempre que piensas en algo me da por decir que podría haber sido de otra forma, que quizás tu punto de vista no era el adecuado para ese momento pero…. Hoy sí. Llevas razón.
Recuerdo aquel día cuando tenía que coger un avión y en la cola, mientras esperaba para pasar el control, pensaba en todo lo que me habías dicho. Yo, como siempre, me había enfadado porque las verdades no son agradables, mucho menos cuando te las sueltan a boca jarro. Sin piedad…pero llevabas razón.
Y mientras que esperaba pensaba en tus palabras. Quizás llevaras razón. Mi mirada perdida a través de la lluviosa cristalera esperando a embarcar en un avión que me llevaría lejos de ti pero… que me haría recordar y pensar en que … llevas razón.

En realidad la vida son dos días, dos. Y cuando quieres darte cuenta todo es pasado y no presente. 

La vida se esfuma entre los dedos y sigo pensando en lo que haría, sin tener en cuenta que cuanto más pienso en ello, mas tiempo consumo y todo se desvanece…
Siento no haber hecho tantas cosas y pienso que cada momento que pasa me estoy perdiendo otras tantas cosas por hacer. Creo de verdad que llevas razón y recuerdo la primera vez que me lo dijiste y ahora, después de tanto tiempo creo que llevas razón y que sí, que la vida pasa tan deprisa que no merece la pena pararse en cosas estúpidas por lo que, te prometo que me voy a centrar solo y únicamente en lo importante. Y ¿qué es lo importante? Lo importante eres tu, que eres lo que más quiero. Lo importante es cada día que pasa, cada momento que vivimos, lo que vemos, lo que sentimos, lo que oímos.
Y si de vez en cuando me despisto y vuelvo a lo mismo de forma inconsciente, prometo ser fiel a ti y a mi porque llevas razón: lo importante son las cosas que queremos y no lo que nos dicen que es importante.
Genial. Llevabas razón. Somos como somos y que nada ni nadie nos cambie.

OP


lunes, 7 de noviembre de 2016

AVERSIÓN AL RIESGO


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

La sensación de perder es el doble de fuerte que la de ganar.
Por naturaleza odiamos perder y lo sentimos muchísimo mas cuando perdemos algo que el echo de ganarlo. ¿qué no te lo crees? Pues piensa en tus propias carnes si juegas a cara o cruz 10€. La probabilidad es del 50%. Tienes la mismas posibilidad de ganar que de perder pero, perder 10€ a cara o cruz con una moneda nos frena mucho mas que el hecho de poder ganar 10€ de igual manera.

Es nuestra propia naturaleza. Tememos mucho más al efecto que pueda producir en nuestro día a día, la pérdida de algo de valor para nosotros que los posibles beneficios que podamos alcanzar. Y ¿por qué no pasa esto?

La aversión al riesgo es una tendencia natural de las personas. Siempre aceptaremos de mejor gusto cuando nuestro riesgo es menor, aunque nuestro beneficio sea alto, que algo que no nos da apenas beneficio pero que implica un bajo riesgo. Somos miedicas por naturaleza.
Todas las decisiones las basamos en nuestras propias expectativas, perder nos horroriza por lo que eliminamos el riesgo de inmediato, y ganar nos gusta siempre que sea un alto beneficio.
Las expectativas se convierten en utilidad esperada. A mayor utilidad disminuye nuestro miedo.
Tenemos una alta sensibilidad ante la certeza (algo que es real como tener el dinero en el bolsillo) y la alta probabilidad, pero nuestra sensibilidad disminuye cuando varía la escala de probabilidad. (a menor probabilidad aumenta nuestro miedo). Y a todo esto se suma nuestra propia experiencia pasada que ejerce de freno (aumenta el miedo), aunque es bien sabido que realidades pasadas no garantizan realidades futuras.
Ante decisiones tomadas de forma impulsiva nuestro remordimiento es menor, pero el remordimiento asociado a la omisión de actos es menos intenso al que tenemos cuando cometemos errores.

En concusión con todo esto que es bastante farragoso.
Ante una toma de decisión importante es imprescindible asociarlo en nuestra mente a una utilidad para minimizar el riesgo y si pese a todo ello persiste el miedo, no lo piense mucho y toma la decisión de forma impulsiva porque nuestro arrepentimiento será menor y por ende nuestra frustración.

Si quieres hacer algo, ve su utilidad, pero si aún así no lo ves claro, hazlo por te arrepentirás poco. De ahí viene el dicho: ”quien no arriesga no gana”.
Genial. Por fin es lunes. Asumiendo riesgos.

OP


lunes, 31 de octubre de 2016

LA TRAICIÓN BUENA


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

No es posible que recordemos las cosas tal y como sucedieron, aunque tengas una gran memoria fotográfica, es inevitable, siempre adaptamos y rellenamos los “huecos” que se suceden en nuestra memoria. No recordamos con detalle grandes eventos, sí recordamos cosas puntuales, el resto… pura imaginación. Es por eso que no nos podemos fiar 100% de nuestra memoria porque sin quererlo nos traicionará. La memoria es una gran traidora.

Además de todo esto, surge una gran contrariedad y es que “No vemos las cosas como son. Vemos las cosas como somos”. (Creo que esta frase era de Confucio pero no lo puedo asegurar con certeza, mI memoria me traiciona jajaja). Lo que sí se es que es una gran certeza. Dependiendo del tipo de educación que hayamos tenido dentro de la familia, de nuestro entorno, dependiendo de las vivencias personales por las que hayamos pasado y las experiencias que hayamos tenido, un mismo acontecimiento puede ser bello, inerte o dramático. Un ejercicio sencillo para entender esto es por ejemplo mantener una conversación sencilla de forma atenta y a su vez grabarla. Pasado un tiempo (unos meses por ejemplo) escribe lo que recuerdes y después escucha la grabación. Te sorprenderá.

El tiempo da perspectiva y en muchos casos cura heridas. Siempre juega a nuestro favor, en lo malo, pero en lo relativo a esas buenas experiencias también tiende a idealizarlo. Pero esto no es malo. Solo es un factor a tener en cuenta y que es en parte uno de nuestros propios recuerdos de supervivencia. Por eso aquello de “segundas partes no fueron buenas”. Tiene más que ver con esto que comento, con la idealización que hemos realizado en nuestra cabeza, que dista siempre de la realidad, que con el propio hecho de repetir de algo que nos gustó, que para nada es malo. Por eso si te enfrentas a segundas partes intenta ser práctico, objetivo y realista.

Afortunadamente el ser humano tiene esa capacidad de recuperación y adaptación y hace la traición buena, por lo menos en este caso.

 
Genial. Por fin es lunes. Pensado y recordando.

 OP

lunes, 24 de octubre de 2016

FIDELICIDAD


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

El valor de la fidelidad es la lealtad, bien hacia una persona, hacia un producto o hacia un servicio. Solo existe fidelidad cuando existe afinidad, es decir, un parecido, una analogía, o coincidencia de gustos, caracteres u opiniones. Ser leal es ser fiel algo o alguien, mantenerse de forma firme y constante en sus ideas, obligaciones y compromisos. Bien vale, hasta ahí todo claro pero… luego viene la cruda realidad donde millones de interferencias pueden intervenir en nuestra cotidiana vida y que hacen que no sea un trabajo sencillo al menos… al menos que exista una motivación interna que nos impulse y de ánimo en la adversidad, es decir, aquello que nos anima a seguir en el camino que nosotros consideramos correcto. Motivar no es otra cosa que proporcionar una razón para actuar. Y actuar es comportarse o proceder de una forma determinada, normalmente siendo asociado a nuestros principios o nuestra motivaciones, o ambiciones. La ambición es un deseo intenso y vehemente para conseguir una cosa difícil de lograr. Y ¿hay algo más intenso y vehemente que el amor? Cuando nos sentimos enamorados nos sentimos cercanos a alguien, alegres, llenos de energía y si conseguimos estar con la persona amada: felices. Y la felicidad que es una sensación que se nos ocasiona cuando alcanzamos de forma satisfactoria la meta ansiada. Dicho de otra forma nos sentimos felices cuando alcanzamos todo aquello que deseamos.
De esta forma entendemos que la fidelidad es lealtad, que exige afinidad, que genera compromiso, que viene derivado de nuestra motivación interna que generan ambiciones, que nos hace actuar de una forma intensa y vehemente, como en el amor, y cuando estamos enamorados estamos alegres y finalmente felices por alcanzar lo que queremos. En resumen Fidelidad = felicidad. Si eres feliz, con alguien o con algo, siempre serás fiel. El secreto de la fidelidad es la felicidad. Y a eso lo llamo la fidelicidad.

Genial. Por fin es lunes. Feliz.

OP


lunes, 17 de octubre de 2016

EL SENTIDO DE LA VIDA


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

¿Cual es el sentido de mi vida?. ¿Que da sentido a todo lo que hago?... Estar malo no es bueno pero reconozco que a veces con tanto ajetreo, viene bien, tener un tiempo para poder parar y reflexionar, aunque sea por enfermedad.
Intento contestar a ciertas preguntas que considero básicas para entender mi propia existencia y cómo reconducir mi camino. La incertidumbre y la duda siempre están ahí por eso es necesario dedicarse un rato a uno mismo para conseguir dilucidar (si aún no has llegado) a entender que da sentido a todo esto.

Hay varia preguntas pero sin duda la primera que siempre me hago es ¿cómo me veo yo dentro de 5 años? Siempre lo apunto en un papel y aunque la realidad difiere reconozco que muchos de los logros de mi vida estaban escritos dentro de esos papeles.
Otra pregunta muy evidente que me hago siempre es ¿qué cosas harías si no sintieras miedo? Y no me refiero a tirarme de un puente atado por los pies, eso para mi no representa miedo es más bien riesgo vital, me refiero a miedo al fracaso. Personalmente siempre me vienen a la cabeza cosas más importantes para mi y a partir de ahí intento ver como desafiar esos miedos para afrontar mis deseos. Básicamente eso es lo que psicólogos llaman salir de mi zona de confort y aunque entraña riesgos eso siempre le da a la vida un poco de “salsa”.
¿Qué me llena de orgullo y satisfacción? ¿Qué haría sin cesar durante una y otra vez sin cansarme y sin cobrar? Sí descubres esto llegarás a la plenitud. Aquí entra todo, desde hacer lo que te gusta profesional, tus hobbies, servir a los demás, ayudar… vale todo. Lo que realmente quiero hacer. Es una pregunta tan importante que a veces cuesta asimilar que somos así. Conozco a alguna persona que cuando se dio cuenta dejo su vida para dedicarse a lo que más le llenaba. Si duda como decía antes, es alcanzar la plenitud personal.
Y por último, aunque no por ello lo menos importante es delimitar muy bien ¿por qué o por quien estaría dispuesto a pasar cierto sufrimiento? El círculo se estrecha al máximo. Son las personas o los ideales que dan sentido a tu vida.

Cuando completo las respuestas tengo que empezar a planificar los siguientes movimientos. Tampoco creas que es para mucho, casi todas las respuestas caben en un post it. Y si realmente lo hiciste con sinceridad piensa muy detenidamente en lo que allí escribiste, y en lo que no, porque muchas veces estamos equivocados con nosotros mismos y seguimos patrones de conducta que nos han impuesto o nos ha educado pero que difieren de nuestras prioridades, y de esta forma descubre el sentido de la vida, de tu vida.

Se fiel a ti mismo.

Genial. Por fin es lunes. Preguntas y respuestas.

OP


lunes, 10 de octubre de 2016

¿QUÉ ME IMPIDE CONSEGUIRLO?


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

Cada mañana de cada día me pregunto lo mismo.
Son tantas cosas por hacer. Tantas cosas pendientes que cada mañana me asaltan miles de pregunta. Pero esto es bueno, muy bueno, porque este es el primer paso para salir del letargo.
A priori, pueda parecer que hay cosas sobre las que ya no podemos hacer nada pero, la verdad es que no, lo único sobre lo que el ser humano no puede hacer nada es sobre la muerte (y tampoco es cierto de todo pues es podido ver como sobrevivían a una persona ahogada “técnicamente muerta”) pero dejamos a un lado esos temas. La verdad es que únicamente se trata de hacerse la pregunta correcta en cada caso y sobre todo, lo más importante, es contestarse a uno mismo con total sinceridad y humildad. Por ejemplo: ¿puedo ir a unas olimpiadas, a mi edad?. La primera respuesta que nos suele venir a la cabeza es que un NO más grande que el Empire State, porque claro venos compitiendo a lado de Usain Bolt o Michael Phelps es francamente complicado pero la respuestas es que un síiiiiii gigantesco. La pregunta correcta sería ¿qué tengo que hacer yo para ir a unas olimpiadas? Partiendo de ese hecho encontraremos que hay disciplinas en las que la edad no es un limitante, al revés, puede ser un punto positivo a tu favor por la experiencia. En las últimas olimpiadas de Río 2016 la deportista de mayor edad fue una Neocelandesa de 62 años. Y el más mayor que ha llegado a unas olimpiadas lo hizo con 72.

Ese es el error. No hacerse la pregunta correcta. Normalmente hacerse preguntas como: ¿qué hago yo para salir de esta situación? ¿cómo puedo enfrentarme a este reto? ¿qué es lo que necesito para sacar esto adelante?... hacen que nuestra mente entre en movimiento.

¿Qué me impide conseguirlo? Cojo papel y empiezo a sacar las millones de cosas que me harían falta. De cada una de estas empiezo a buscar la solución más o menos viable. Muchas veces la solución no siempre es la mejor, la mayoría de las veces suele ser la menos mala.
No tener dinero que en resumidas cuentas es lo que hace que muchas ilusiones se paralicen, no es más que una excusa interna que nosotros mismos nos damos para, ni siquiera, intentarlo. Si no tienes dinero búscalo. Busca trabajo, socios, préstamos, crowdfunding, donaciones… se trata siempre de darle una vuelta, de hacerlo a la medida de tus posibilidades. Empezar por algo pequeño para ir creciendo.
Se trata de adaptase a cada situación. Al igual que no piensas ir en ir a la piscina con tu mejor traje, o a una boda, en bañador pues por la misma razón debes entender que quizás el reto sea empezar de poquito para luego ir creciendo hasta llegara lo que realmente soñaste. Esto en la vida es siempre así. Cualquiera que ha triunfado o ha conseguido hacer sus ilusiones realidad es porque un día empezó (esto es fundamental) y después fue aumentando, poco a poco… constancia, actitud positiva, ponerle pasión y darte un poco de tiempo.

Y a la pregunta ¿qué me impide conseguirlo? En la mayoría de las ocasiones, la respuesta suele ser: eres tu mismo quien hace que las cosas no salgan adelante.

Sabido esto. No hay excusas. Pide un deseo y ponte a ello. Adapta todo a tus necesidades y a tus posibilidades. Solo hay que querer. Hazlo Ya!!!


Genial. Por fin es lunes. Hace más el que quiere.

OP


lunes, 3 de octubre de 2016

LA LÍNEA DE LA VIDA


Gooooooooooooood Moooooooooooorning!!
Por fin es lunes.

¿De verdad tenemos escrito nuestro destino en la palma de la mano?
Yo no me lo creo … del todo. Porque algunas cosas sí tienen que ver con nuestra realidad pero el ¿futuro? ¿Nuestro destino?. No se yo.

Si observamos nuestra mano veremos diferentes líneas. La más importante es la línea de la vida (la que está más cerca de nuestro pulgar) que NO indica ni mucho menos cuanto tiempo viviremos (si eso fuera verdad, menudo sustazo). Esta línea, cuanto más marcada es, se dice que indica la fuerza de esa persona, su energía y la capacidad superar enfermedades y vicisitudes que nos presenta el destino. Pero ni de lejos es el propio destino.
Dicen que si es marcada y fuerte indica la persona es de carácter tranquilo y seguro. Y si la línea es corta y débil se asocia a constitución débil.
Si además es roja se asocia a un carácter sexual y seductor. Pero vamos a ver ¿y si a ti alguien te preguntan si eres seductor y sexual? ¿tu responderías no?... jajajaja. Yo jamás diría que no. Me da igual lo que indique la línea de la mano. Por eso me entran dudas con estas cosas.
Si las líneas de ambas manos son muy diferentes es porque eres “una persona cambiante”.
Y si existen líneas discontinuas (lo que se denominan islas), esto significa enfermedades o cambios repentinos en tu vida. Yo los he tenido pero mis líneas no son discontinuas.

Respeto las creencias de todos pero no te preocupes en absoluto por lo que hayas entendido que interpretas (porque te estabas mirando la palma de la mano ¿verdad?)  por la línea de la vida… porque ni de coña! marca el destino.

Hagamos otro ejercicio, mira tu palma de la mano y di lo que ves: cicatrices, marcas, callos, durezas, raspaduras, piel suave… eso posiblemente sí que indica como es tu vida. Mientras miras además piensa en como era tu mano cuando eras un niño, y como es ahora e … imagina como será cuando seas más mayor. ¿y donde estará esa mano? Las cosas que podría hacer esa mano, acariciar a alguien, sentir la arena de la playa, o el suave tacto de la madera de un barco, y el frío del hierro de una verja, o la aspereza de las piedras de la montaña o la humedad del agua … o cualquiera cosa vale.

Nuestro destino nos lo forjamos nosotros mismos, día a día, y no va relacionado, ni con la línea de la vida de nuestra mano, ni con la edad, ni con tus posibilidades, más bien se relaciona con el deseo de vivir.
Alguien dijo: vive cada día como si fuera el último día de tu vida. Yo personalmente con esa máxima, me obligo cada día a que tenga algo especial y diferente (por si acaso) y que tenga recuerdo. Es verdad que no siempre lo consigo por eso al día siguiente trabajo el doble. Eso sí es la línea de la vida. La que yo marco.

Es por eso que nuestro destino nos lo trabajamos nosotros mismos. Y si no piensa ¿los mancos deberían estar muertos?... pues no!! (pobrecillos).

Marca tu línea y vive tu vida.

Genial. Por fin es lunes. Marcando líneas.

OP